19 de agosto de 2014

Procesos .-

Muchas veces el proceso se genera a partir de una duda.
No se entiende a menos a nivel consciente racional cuál es el mensaje.
Sabio es el emisor que deja que tuyo sea el momento de comprender.
No sirven las enseñanzas apuradas. Ni las recetas, ni las fórmulas licuadas.
Llega el darse cuenta cuando el suspiro es hondo y las fichas ya cayeron en la emoción.



11 de noviembre de 2013

28 de junio de 2013

Te mató.-

El sinsentido juego de la seducción por sentirse querido.
Por no atreverse a salir de una mentira;
por no elegir vivir con los ojos abiertos y el corazón latiendo.
Las trampas a terceros, las mentiras a vos mismo. Todo tiene su precio.
Creer que se quiere a la costumbre. Acostumbrarse a creer que se quiere.
Dormir porque es la hora. Despertarse un poco más muerto.
Mirar el pinchazo para ver si sale sangre. Anestesiarse paso a  paso. 
No vas a despertar. Miráte,  ya estás de vuelta.
Sos solo un fantasma que se piensa vivo, por aplausos tontos que son falsas monedas.
No notas la burla, fue solo un efímero espectáculo. 
El telón bajo hace rato y quedaste  haciendo chistes a tu silencio.
No mires el camino. No estás dejando huellas.  

Tu ego te mató. Disfrazado y todo; no te salvaste en esta.  



11 de mayo de 2013

Despegue


Llegó el punto de despegue.

El camino hacia dentro se construye con el cuerpo hacia afuera.  Se internaliza lo que se vive. No hay otra forma. 
Y luego, se despega.
Momento en que las certezas se  van arraigando. En que las dudas dejan de ser sombras para convertirse en guiños desafiantes, amigables, cómplices.
Lograr sacarle peso a la incertidumbre.  Disfrutar de las crisis que son la parte externa del cambio. Ser cada vez más yo, más aquí, más ahora.
El paseo comienza hacia adentro, el sendero es hacia afuera.  Llegó el punto de despegue.  

¡Enhorabuena! 

21 de febrero de 2013

Puntos de vista .-


Qué sí sos bueno en matemáticas, pero te va fatal en lenguas. Qué tienes un cuerpo lindo pero la estatura no te ayuda. Qué tus ojos expresan mucho, pero tus dientes no son perfectos.  Qué cantas bastante bien, pero en el baile mejor que cantes. Qué te gusta la pintura, pero de eso no se vive. Qué aún no tienes novio, pero ya deberías.  Que ahora que lo tienes, cuando te casas. Que ahora que te casaste, cuando llamas a la cigüeña. Que ahora que tienes un hijo, cuando le darás un hermanito. Qué sí tienes hijos, pero tu marido se fue con otra. Qué nunca eres suficiente.

Mensajes transmitidos desde la cuna que vamos internalizando. Requerimientos sociales que solo hacen ver las faltas. Desde allí nos vinculamos, y no está mal. Siempre que podamos trascender las supuestas carencias y construir. Desde este ser íntegro que soy con capacidades y habilidades hacia tu ser entero con amor y tolerancia.  Desde la búsqueda sin reproches, desde el encuentro sin emparches.

Cambia todo y cambio yo cuando dejo de focalizarme en lo que no tengo. Y opto por ver lo que sí hay. 


12 de febrero de 2013

Autoconvencimiento.-

Tan segura estaba que no ibas a venir
que me senté a esperarte
con la mirada perdida
y los oídos sordos.

Por eso, cuando sentí
un vago dejo de tu perfume
y tu rodilla rozando la mía
me levanté y me fuí ...

... porque yo estaba segura que no ibas a venir. 



(Marzo - 2008) 

20 de enero de 2013

“Tan a tiempo y tan inoportuna” . -


Con el sentir de fuera de catálogo. O de catálogo fuera de temporada.
La constancia del destiempo. De esta incoherente relación que llevamos vos tiempo, y yo.

Vos tan estructurado, yo tan caótica.
Yo disfrutando, vos con los minutos contados.
Siempre dejándome afuera de toda posibilidad, de cada elección.
Pasando raudamente, riéndote en mi cara y yo… yo tratando de alcanzarte.

Ganaste nueva batalla. Tiempo sin color, sin aromas, sin gracia.
Volví a ser inoportuna. Otra vez, no era mi momento.

Ya no correré.  Mis piernas y mi fe se han declarado en huelga por falta de testigos a tu favor.
Cuando quieras, vendrás a buscarme, con tus almanaques amarillos,
tu agenda tan llena de nombres, tus relojes que marcan el ritmo, tu ritmo.
Quizá te abra la puerta, quizá ya no me importes.
Al fin y al cabo, ¿quién sos vos, maldito tiempo, para decirme  si soy yo la inoportuna?





2 de enero de 2013

Y no .-


 Escribir, borrar, sentir, pensar. 
Volver a escribir, sentir, no entender, dudar, borrar, volver a empezar.
 Y así.
Qué fuente de sensaciones. Qué pensamientos encontrados. Qué ganas de no pensar ni de sentir esto.

Qué bronca conmigo misma y al mismo tiempo no.

  Qué amor por ser como soy y al mismo tiempo no.

Qué poco lugar a la duda. Qué certeza de indiferencia. 
Qué tomadura de pelo, qué tonta, qué poca fe.
Qué ganas de escribir gritando, qué ganas de no reprimir.
Qué idiota que siempre da, lo poco, lo bueno, da igual.
Qué ganas de no necesitar, unas palabras, un gesto, da igual.
Qué ganas de escribir mil páginas y al mismo tiempo dejar.
Qué escrito de porquería,  qué putada que no voy a borrar.  


20 de diciembre de 2012

Ambiguo .-


Diciembre, mes de ambigüedades. 
Días de sentimientos encontrados.
 Dos cuerdas, una  en cada mano, fuerzas contrarias en un mismo cuerpo que lucha por mantenerse íntegro.
Una cabeza, un corazón, buscando el equilibrio que se perdió.
                   Diciembre, mes de cementerio, mes de nacimiento.
Días de luces que duraron nueve años. Días de sombras en el túnel hacia adentro.
Una batalla, un solo soldado. Varias pérdidas, pocos encuentros.
                   Diciembre, mes de muchas despedidas y pocas bienvenidas.
Dolor de cabeza, cansancio, y la mueca de sonrisa que quiere aparecer.
Cambiaron los miedos por incertidumbres, por lágrimas, por vacíos.



Diciembre, mes eterno y envejecedor.
Cada abandono te recuerda, te hace volver, te hace surgir.
Dolor de las ausencias, que fueron presencia en el  año que pasó.
Deseo de ese abrazo, sin preguntas, sin razón.

Diciembre no te quiero; me partiste el alma en dos.
Diciembre de morbosa ambigüedad, decíme como hago para festejar.


11 de diciembre de 2012

Quiero .-


Quiero que te acerques con paso firme, quiero tu abrazo envolviendo mi cintura.
Quiero que me quieras sin quererlo, sin proponertelo, sin pensarlo.
Quiero verme en tus ojos que te dejan ser tan vos. Quiero que te permitas ser vos conmigo.
Quiero que riamos, que nos peleemos y volvamos a desarmarnos en una carcajada.
Quiero que grites, que cantes, que llores, que vueles y aterrices.
No quiero tu agenda, ni quiero darte mi reloj. 
Quiero que me quieras con el hígado, que me odies un poco como se debe,
 y que me vuelvas a elegir en esa  dicotomía.
Quiero tu mal humor de la mañana, mis pasos rápidos y alguna que otra siesta.
Quiero que me desees desde las entrañas y no desde la razón.
Quiero mareos y bienvenidas. Quiero despedidas sin dramatizar. 
Quiero tus juegos y mis caricias, quiero guerra de almohadas y quiero paz.
No quiero hacer el amor sin ganas, quiero que me desnudes  hasta con la mirada.
Quiero que seas vos y no perfecto. Quiero ser yo y  únicamente yo.
No quiero rutina, ni todo al azar. Quiero callarte de un beso y escucharte respirar.


Te quiero vivo en mi vida.  Latiendo y dejándote amar.
Te quiero vivo en mi vida, que no es lo mismo que estar.